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Se ha marchado de este mundo Duane Michals, uno de los grandes precursores de la fotografía conceptual, y, sin duda, uno de los nombres más prestigiosos de la llamada vanguardia norteamericana. Fue un subversivo de la lente. También un renovador del lenguaje fotográfico. En varios sentidos. En una época en que triunfaba el fotoperiodismo, Michals deliberadamente se alejó de la tan famosa descripción de la realidad. Su declaración: “Jamás llevo una cámara encima, mi cámara está en mi cabeza”, expresaba su interés por tomar distancia de esta corriente fotográfica preocupada por la fidelidad al acontecimiento. Fue, además, uno de los exponentes de la renovación de la fotografía por su inclusión de textos manuscritos en sus imágenes y su acercamiento a la narración cinematográfica a través del uso de secuencias fotográficas (secuencias como si fueran fotogramas de una película). Un escándalo en su tiempo. Experimental, lírico e inclasificable, en su obra se aproximaba sobre todo a los aspectos metafísicos de la vida, es decir, a las grandes cuestiones del ser humano, como la identidad, el tiempo y lo intangible. Para ello, también lo hacía a través del juego y la ironía. Eso sí: hombre de su tiempo, el aliento poético de sus fotos no impedía a Michals, homosexual reconocido, opinar sobre las injusticias del mundo, reivindicar la libertad de amar o denunciar el racismo. Nacido en Pennsylvania, EE.UU., el 18 de febrero de 1932, Duane Michals se fue de este mundo el pasado 9 de junio en la ciudad de Nueva York. Tenía 94 años. | En la imagen, Young Soldiers Dream in the Garden of the Dead with Flowers Growing from Their Heads (1995). © Duane Michals / The Henry L. Hillman Fund / Carnegie Museum of Art, Pittsburgh.
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