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«Santorini», un viaje para reencontrarse

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Septiembre, 2026

En esta nueva entrega de ‘Voces Insurrectas’, Estefania Ibañez nos habla de Santorini. Escribe aquí: su autora, la mexicana Vivian Sánchez Barajas, nos cuenta, mediante su poemario erótico, “la historia de la mujer que es en sus diferentes facetas. Es inspirador conocer a la morra apasionada, vulnerable, amorosa; a la amante predilecta que incomoda con su independencia”.

Sugerencia: acompañar esta lectura o la del libro con el álbum Frank, de Amy Winehouse.

Desde mi fuero, embriagarme de Santorini es refugiarme en mi hogar durante la tormenta. Tengo la certeza de que mi espacio me protege, pero cuando abro la puerta no sé qué escenario me abrazará: entonces veo un tapete infinito de hojas y ramas sobre el suelo; entonces escucho el estruendoso susurro del caos citadino y siento una purificación profunda en el ambiente.

Santorini. Su autora, nacida en Mexicali y ciudadana del mundo, Vivian Sánchez Barajas (1978), me cuenta, mediante su poemario erótico, la historia de la mujer que es en sus diferentes facetas. Es inspirador conocer a la morra apasionada, vulnerable, amorosa; a la amante predilecta que incomoda con su independencia, que es irresistible por su sensibilidad y que transgrede por su libertad sexual.

La edición 2020, bajo el sello Nieve de Chamoy, me lleva a un viaje por algunos pasadizos de Grecia, cuya eterna estancia —no hablo del paso del tiempo— se deriva en vehementes experiencias resguardadas en ocho capítulos que reclaman justicia a los necesarios adioses.

El instinto de una diosa

El recorrido poético y mitológico me parece exquisito, pues se trata de un viaje muy lejos del terruño para, en el momento preciso, regresar a él.

Aprecio que Vivian cuide la estructura de sus estrofas y el ritmo —manso al inicio e intenso al cierre— de sus versos honestos, dolorosos, hambrientos de un futuro próspero que consienta la reconstrucción interna.

Para sumergirme en sus deseos y anhelos, la autora me presta sus ojos, boca y manos guiados por la dramática princesa Fedra —símbolo de amor clandestino, vergüenza y vínculos tensos— y de Eros, dios del amor (por el que, según la mitología, se busca el deseo físico y el romance).

Me cede su mente, corazón y piernas para navegar curiosa por el Mar Egeo y arribar a las populares, encantadoras y sensuales islas Santorini y Mykonos. Con sus sentidos, la autora me relata que en esos rincones disfrutó y padeció de amantes fervorosos; y que se encontró a sí misma y rindió honor a sus ideales y a su origen.

El estilo directo de la poeta y su uso de la metáfora corporal me cautivan. Me detengo en el canto “Dentro de mí”, con especial predilección en las estrofas de ‘Deseo’. En esas líneas sinceras, la poeta dice:

Crecí con grilletes en los pies
y escapé muy lejos varias veces,
pero con las alas calcinadas:
yo volví.

En el apartado “Corsario mío”, las coplas de ‘Réquiem de un volcán’ acarician mi tranquilidad. La escritora canta con su voz potente y segura:

Allí despertaré
entre palabras terribles,
caminaré descalza
hasta asfixiarme con mi propia piel.

Me voy de Santorini:
la niebla del alma
flota aún sobre vivas cicatrices.

Diluirse en otros labios

Dejarme ceñir por Santorini encarna para mí el inicio de una nueva y más libre vida. Es innegable que el poemario tiene una constitución elegante, pero sé que retornaré a sus cantos varias veces y en varias etapas, solo que de forma aleatoria, fruto de que en todas sus estrofas me encontré, pese a que reflejan vivencias personales de la escritora cachanilla. Esto revela que su pluma es universal y puede romper y reacomodar corazones.

Su hermosa manera de hablar del cuerpo y del deseo sexual femenino (con los placeres y los sinsabores que implica) es necesaria, sobre todo en estos tiempos complejos, que, lentamente, le cierran la puerta a los tabúes íntimos.

Santorini siempre quedará abierto, incluso para compartirlo con otras miradas, otros latidos. Vivian Sánchez Barajas está impregnada en cada página y evoca que diluirse en otros labios es, a veces, la única forma de regresar a una.

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