Entrada y Salida
Precaución
Escuchar esta nota
Detenido
Para saber si no guardaba una ironía entre sus dedos, él detuvo con cautela la mano de la mujer; ya, muy luego —al mirar que nada llevaba en ella—, se dejó golpear sin reparos.
Detenido
Para saber si no guardaba una ironía entre sus dedos, él detuvo con cautela la mano de la mujer; ya, muy luego —al mirar que nada llevaba en ella—, se dejó golpear sin reparos.