Mayo, 2026
Dice una antigua frase que cada siglo ve nacer y florecer a cuatro o cinco genios por época. Y aunque hoy la palabra «genio» ha sido demasiado manoseada y ya degradada, no hay duda de que, en algunos casos, en algunas figuras y personajes, esta palabra ha quedado firmemente adherida. Y casi siempre con justas razones. Una de esas figuras es un trompetista de jazz: el genio de Miles Davis. Bautizado con el nombre de Miles Dewey Davis III, nació el 26 de mayo de 1926 en Alton, Illinois, y fallecería 65 años después, en Santa Mónica, California, el 28 de septiembre de 1991. Conocido sólo como Miles Davis, el trompetista y compositor estadounidense fue una de las figuras más relevantes (innovadoras) (revolucionarias) (influyentes) del jazz. Parafraseando una canción de Serrat, Miles Davis fue el hombre que siempre llegó a tiempo a donde estaban pasando montones de cosas. De hecho, recorrer la carrera de Davis, que abarca 50 años, es recorre la historia del jazz a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX con casi todas las innovaciones del género pegadas a su nombre. Ahora que se cumple su centenario natal, el periodista Víctor Roura ha charlado con el músico Alberto Zuckermann y el crítico musical Federico Rubli para hablar de, sí, el genio de Miles Davis.
El 26 de mayo de 1926, hace un siglo, nació en Illinois el trompetista Miles Davis que cambiara, o definiera en definitiva, el rumbo del jazz debido a la diversidad cimbrante de su música. Falleció el músico 65 años después, el 28 de septiembre de 1991, es decir, hace justo tres décadas y media, en Santa Mónica, California.
¿Por qué Miles Davis fue, es aún, uno de los músicos más grandes de la historia reciente?
Responden a esta interrogante dos personalidades mexicanas: el jazzista, comentarista de jazz y novelista Alberto Zuckermann y el crítico de la música Federico Rubli Kaiser.
Un músico faro
—¿Por qué es celebrado, desde siempre, Miles Davis en el jazz?
Alberto Zuckermann:
—Miles fue un músico faro. Abanderó, por lo menos, en dos estilos el jazz: el cool con su álbum Birth of the Cool en 1949 y el jazz-rock con su álbum Bitches Brew en 1969.
Federico Rubli Kaiser:
—Miles Davis fue una figura del jazz que trascendió más allá de haber sido un trompetista virtuoso. Hay que celebrarlo como un músico integral que se mantuvo como un innovador permanente que redefinió el rumbo del género a lo largo de cinco décadas. En ese sentido, Davis fue un gran provocador de los cambios en el jazz que definieron su desarrollo en el siglo XX. Su inquietud lo llevó a una constante evolución y búsqueda de nuevos caminos artísticos. Además contó con una sólida formación musical al haber estudiado en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York. El peculiar sonido de su trompeta se caracterizó por el frecuente uso de una sordina, ya en sí una innovación.
Pasos decisivos
—También Louis Armstrong tocaba la trompeta, además de cantar, a diferencia de Davis, ¿qué fue lo que catapultó a Davis en el mundo del jazz?
Alberto Zuckermann:
—Su sonido tan personal, sobre todo con la sordina Harmon en donde afloraba un vigor íntimo y seductor sin vibrato.
Federico Rubli Kaiser:
—Cierto que Armstrong fue muy completo al también ser vocalista con una peculiar voz de barítono y bajo profundo, al lado de ser un extraordinario intérprete de la trompeta. En realidad, en sus diversos estilos, Davis no explotó la voz humana y él nunca se sintió apto para cantar. Sus exploraciones sonoras eran a través de instrumentos, por lo que su catálogo es predominantemente instrumental. Pero sí tuvo unas cuantas canciones con vocalista. Me vienen a la mente “Devil may care” del álbum Miles Davis ’58, y la banda sonora de la película The Hot Spot filmada en 1990, un año antes de su muerte. El filme incluye varias piezas que canta el legendario blusero John Lee Hooker con Davis, Taj Mahal y Tim Drummond, un bajista que tocó con muchos grupos conocidos de rock.

“Ahora bien, acerca de qué fue lo que catapultó a Davis en el mundo del jazz, debe decirse que no fue por un único momento o circunstancia, sino por una serie de pasos decisivos de varios años que lo posicionaron como una figura central del jazz. En ese proceso, podemos identificar tres momentos clave que lo proyectaron al estrellato:
“Un primer trampolín fue haber tocado a mediados de los años cuarenta con Charlie Parker, quien era una de las máximas figuras del bebop, un estilo revolucionario del jazz moderno. Ser el trompetista en su quinteto colocó a Davis en el centro de la escena jazzística de Nueva York. Aunque todavía era muy joven, el simple hecho de tocar con Parker lo hizo visible entre músicos y críticos.
“El segundo impulso lo tuvo en 1949-54 con el proyecto que cristalizó en el álbum Birth of the Cool (1954). Ese movimiento dio origen al cool jazz, algo diferente con un estilo más relajado, elegante y estructurado que el bebop. Con ello, Miles se posicionó como innovador y líder artístico con una visión propia.
“El tercer momento decisivo para su consolidación fue que introdujo y popularizó el jazz modal, un enfoque armónico completamente distinto que culminó con el álbum Kind of Blue que lo convirtió en una figura inmortal y legendaria”.
Armonías heredadas de la música impresionista
—¿Por qué el álbum Kind of Blue, grabado por Miles Davis en 1959, es una referencia de la música en general?
Alberto Zuckermann:
—Es un álbum con un grupo de músicos extraordinarios, sobre todo John Coltrane en el sax tenor y Bill Evans en el piano, este último con su toque refinado y sus armonías heredadas de la música impresionista le aporta la dosis ideal a los temas incluidos, sobre todo en “Blue in green” compuesta por él y Miles.
Federico Rubli Kaiser:
—Con la grabación de este álbum entre marzo y abril de 1959 Davis alcanzó su impacto más profundo como músico. Esta obra es considerada como uno de los discos más influyentes en la historia no sólo del jazz sino de la música en general: 55 minutos en vinilo que transformaron al jazz. En él, Davis consolidó el jazz modal; como ya mencioné, este es un enfoque que prioriza la exploración armónica sobre estructuras complejas de acordes. La libertad que ofrecía este formato permitió a los músicos improvisar con mayor lirismo y profundidad emocional. El álbum no sólo redefinió el lenguaje del jazz, sino también amplió su audiencia, convirtiéndose en una puerta de entrada para generaciones enteras. Fue un grito revolucionario dentro del jazz de la época que tuvo una gran influencia en diversos géneros como el rock.
“Para Kind of Blue, Miles conjuntó un sexteto de músicos que hoy son legendarios: al saxofonista tenor John Coltrane, en el saxofón alto a Julian Adderley, al bajista Paul Chambers, al baterista Jimmy Cobb y al pianista Bill Evans. Con este último, Davis había ya desarrollado una compatibilidad musical dentro del jazz modal. Por ello, en la grabación destaca el gran entendimiento reflejado en los diálogos entre el piano y la trompeta que forman la columna vertebral del álbum. Pero esto no significa que en las cinco canciones que contiene, el resto de los músicos sean de relleno. Cada uno desempeña su papel en forma magistral contribuyendo a la unidad bien integrada de cada uno de los números. La influencia de Bill Evans es clara, ya que interviene como co-compositor en dos de las cinco composiciones.

“La leyenda cuenta que Davis le pidió a sus músicos que casi no ensayaran, así que llegaron al estudio con una escasa idea de lo que iban a interpretar. Al parecer Davis sólo les dio bocetos de las líneas de escalas y melodías y unas breves instrucciones. El resultado musical fue impresionante, y la innovación modal que representó Kind of Blue fue bien recibida en un mundo jazzístico que estaba consciente de las transformaciones en proceso. Se convirtió en un gran éxito comercial con ventas superiores a los cuatro millones de copias en Estados Unidos. Según las certificaciones oficiales, ha sido el álbum más vendido de la historia del jazz.
“A lo largo de los años, el álbum ha sido inspiración para generaciones de jazzistas que han definido su sonido sobre la base que cimentó Kind of Blue. Así que el jazz del siglo XX no puede concebirse sin la aportación seminal que significó este álbum”.
Una constante innovación
—¿De qué manera subrayaría escrituralmente la aportación básica, principal o trascendente de Miles Davis para la música de jazz?
Alberto Zuckermann:
—Miles casi siempre supo reunirse con los músicos que mejor funcionaban con sus proyectos y su nivel de exigencia y de provocación, así logró casi siempre que junto a él dieran su mejor versión y le brindaran a su vez el entorno adecuado a sus brillantes ideas y a su original forma de tocar.
Federico Rubli Kaiser:
—La trascendencia de Miles la define su constante innovación y que participó brillantemente en varios de los subgéneros del jazz contribuyendo a su evolución.
“Desde sus inicios en la década de 1940, el joven Miles participó en el movimiento del bebop junto a figuras como John Coltrane (con quien más tarde desarrollaría una colaboración histórica). Absorbió el estilo de los iniciadores del bebop, principalmente Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Max Roach y Thelonious Monk. Poco a poco, Davis mostró una sensibilidad distinta a la que mostraban las diversas corrientes jazzísticas: menos interesado en la velocidad derivada del virtuosismo, buscaba la expresividad del timbre. Esta búsqueda cristalizó, como ya dije, en el proyecto que dio origen al cool jazz, particularmente con el álbum Birth of the Cool (1954), donde se alejaba del frenesí del bebop para explorar arreglos más sutiles, en atmósferas más relajadas, con un tempo más reposado y una improvisación más contenida. Hacia fines de esa década de los cincuenta, Davis incursiona en el jazz modal que consistía en un concepto compositivo de improvisación que en cierto sentido era una antítesis del cool jazz. Repito, la cúspide fue el trascendental álbum Kind of Blue (1959), reconocido como la gran obra de Davis.
“Su constante innovación lo llevó, al final de los sesenta, a ser el principal iniciador del jazz fusion; es decir, el jazz-rock como un subgénero emparentado con el rock progresivo. Miles comenzó a mezclar la improvisación jazzística con la energía, el ritmo y la instrumentación eléctrica del rock. Experimentó con grooves de rock mezclados con largas improvisaciones colectivas. Davis congenió con los círculos más duros del rock de entonces. Tuvo amistad con Jimi Hendrix, aunque nunca trabajaron juntos. Su empatía con el rock hizo que en el famoso Festival de la Isla de Wight en el Reino Unido de 1970, Davis fuese invitado a participar como el único músico que no provenía del rock entre un elenco de más de 30 grupos roqueros de los más selectos (como The Doors, The Who, Emerson, Lake & Palmer, Jimi Hendrix y Jethro Tull). Más aún, en 2006 fue admitido en el Salón de la Fama del Rock & Roll de Cleveland, destacando que desde su posición de jazzista, contribuyó a la fusión del jazz con el rock. Fue un gran reconocimiento y distinción post mortem para Davis.
“Así que celebramos a Miles Davis como un gran intérprete y un gran innovador que recorrió todos los subestilos del jazz desde inicios de 1940 hasta su fallecimiento en 1991”

A riesgo de omitir injustamente algunos nombres
—Aparte de Armstrong y de Davis, ¿a qué otro músico debemos traer a colación por su maestría musical?
Alberto Zuckermann:
—En la trompeta ha habido otras grandes figuras como Chet Baker y Clifford Brown, interpretes legendarios. En otros instrumentos hay grandes intérpretes como el saxofonista John Coltrane o en el piano el ya mencionado Bill Evans y Keith Jarrett.
Federico Rubli Kaiser:
—Desde luego Louis Armstrong es fundamental. La lista de músicos, además de Davis que deberíamos considerar, es amplia. A riesgo de omitir injustamente algunos nombres como grandes aportantes al desarrollo del jazz, aventuro una lista: iniciaría por mencionar como precursores a Duke Ellington, pianista que lideró su propia orquesta (Armstrong tocó en su agrupación) y al también pianista Count Basie y su Orquesta; luego al saxofonista Charlie Parker como el gran desarrollador del bebop; a Thelonious Monk, pianista que manejaba estructuras complejas; John Coltrane, saxofonista que experimentó con diversos estilos de jazz; al prolífico pianista y compositor Bill Evans; a Charles Mingus, quien principalmente fue un contrabajista con gran técnica y creatividad; mencionaría también al trompetista Chet Baker y, por último, incluiría a Chick Corea como un jazzista moderno polifacético que experimentó y combinó varios géneros y ritmos. ![]()



