Entrada y Salida
La mordida de Adán
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Detenido
Al morder Adán la manzana con vehemente lujuria, Eva supo, de súbito, que ese hombre sería irremediablemente suyo.
Detenido
Al morder Adán la manzana con vehemente lujuria, Eva supo, de súbito, que ese hombre sería irremediablemente suyo.