Mercedes María da Cunha Bustamante.

“No podemos mitigar el cambio climático sin trabajar en la producción y el consumo”

Informe de IPCC: una conversación con Mercedes María da Cunha Bustamante.

Invertir en renovables, frenar en seco los combustibles fósiles en un período corto de tiempo, y realizar cambios profundos en las formas de consumo o programas específicos de reducción de emisiones son acciones posibles con los medios técnicos y productivos actuales. Los científicos exhortan al mundo a actuar ya en el último informe del IPCC, del que la bióloga Mercedes María da Cunha Bustamante ha formado parte.


La bióloga Mercedes María da Cunha Bustamante es especialista en el área de mitigación, es decir, en estudiar las posibilidades para reducir los impactos de la crisis climática. Por esta razón lleva años formando parte de los informes del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), del que se ha publicado recientemente la tercera parte del Sexto Informe de Evaluación, que corresponde precisamente al Grupo de Trabajo III sobre mitigación.

Estos trabajos alertan de que está en manos de las políticas públicas y de los planes gubernamentales presentados por los países que se pueda frenar la catástrofe climática que ya está azotando al planeta y que irá a más.

—¿Qué es lo más urgente que subraya este nuevo informe respecto a los anteriores?

—El mensaje central es claro: a menos que se produzcan reducciones inmediatas y profundas de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores y regiones, el objetivo de 1,5 °C está fuera de alcance.

—También se trata con contundencia el tema de la de mitigación del cambio climático y de los costes. ¿Cuál es el coste-beneficio que tenemos al invertir en el cambio?

—Cada vez hay más pruebas de la acción climática como políticas y programas específicos para reducir las emisiones. Hay opciones disponibles ahora en todos los sectores que podrían reducir dichas emisiones a la mitad para 2030. Los próximos años serán críticos. Existen oportunidades para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en torno a la mitad del nivel de 2019 para 2030, con un coste inferior a 100 dólares por CO2 equivalente (tCO2eq) y con las opciones que cuestan menos de 20 dólares tCO2-eq, que constituyen más de la mitad del potencial de 2030. Para la gran mayoría, los beneficios monetarios de la mitigación superan sus costes.

—Usted es de Brasil, uno de los países con mayor masa forestal del planeta. ¿Qué le debemos a las comunidades indígenas que están protegiendo las áreas mejor conservadas?

—Es fundamental que una gobernanza climática basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluya todas las voces y, en particular, las de estos grupos para que tengan sus derechos garantizados y se beneficien del apoyo para proteger sus territorios. Los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales protegen una gran parte de los espacios naturales del mundo y contribuyen así a la lucha contra el cambio climático. Por otro lado, se encuentran entre los grupos más vulnerables a esta crisis.

—Es experta en impactos ambientales a gran escala y se repite una y otra vez que la clave es la reducción drástica de los combustibles fósiles ¿Cómo vamos a abordar esa reconversión si la industria y los consumidores seguimos con hábitos parecidos a hace una década?

—El informe incorpora un capítulo específico sobre el papel de los consumidores, el comportamiento y el estilo de vida en la mitigación de las emisiones. Los resultados indican que pueden desempeñar un papel importante si se actúa junto con las políticas públicas y el sector privado, para que los consumidores puedan tomar decisiones sostenibles. Este último trabajo también pone de manifiesto la desigualdad y la importancia de impulsar una transición justa. Lo que está claro es que no podemos mitigar el cambio climático sin trabajar en la producción y el consumo.

—En su país las políticas ambientales son esenciales debido a la gran biodiversidad y riqueza natural que existe. ¿Cómo afectan las decisiones políticas a estas resoluciones que tienen que ser globales? ¿Son los políticos y la industria los únicos responsables?

—El papel de las políticas nacionales, los sistemas de gobernanza, el desarrollo tecnológico, las inversiones y la cooperación internacional se analiza en profundidad en el informe en varios capítulos. En los diferentes sectores hay actores relevantes que forman parte de la solución a la crisis climática. En concreto, las emisiones del uso de la tierra son importantes para América Latina y el Caribe. Esta región también concentra algunos de los llamados países megadiversos. Integrar las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático con la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad puede generar múltiples cobeneficios para las regiones y atraer nuevas inversiones, tan necesarias en este momento.

—Los objetivos del Acuerdo de París parecen lejanos y los límites de aumento de temperatura se están incrementando, según los modelos climáticos y si se tiene en cuenta el peor o el mejor escenario. ¿Cómo se debe trasladar esto a la sociedad, que informe tras informe no ve cambios reales?

—La participación de la sociedad civil organizada es muy relevante para hacer avanzar el proceso y los compromisos políticos. Lo vemos con el aumento de los litigios sobre el clima en varios países y la creciente implicación de los jóvenes en estas cuestiones que tanto afectan a su futuro. La prensa también desempeña un papel fundamental a la hora de dar a conocer las mejores pruebas científicas disponibles y de advertir de la escasa ventana de oportunidad que aún tenemos.

Fuente: agencia SINC.

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