Cigarro

Le quiso regalar un anillo, una flor, un poema…


Le ofreció una flor, pero ella la rechazó. Le recitó un poema de inquietante amorosidad, pero ella se tapó las orejas. Le ofreció sus labios, pero ella cerró los ojos. Le quiso regalar un anillo, pero ella puso sus manos detrás de sí. Le obsequió un boleto para el cine, pero ella dijo que ya había visto la película. Le quiso tocar la rodilla, pero ella gritó con desesperación. Le ofreció, entonces, su cigarro, que ella le pidió con denuedo desde el principio de su charla. Y se retiró, él, hondamente ofendido.

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