Día de las Escritoras, el camino aún se traza
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Detenido
Octubre, 2026
Instaurado en España y adoptado poco a poco en otros países, desde octubre de 2016 se celebra-conmemora el Día de las Escritoras. La fecha, que como señala Estefania Ibañez en esta nueva entrega simboliza un paso gigante para aminorar la desigualdad literaria y funciona a la vez para visibilizar el talento de ellas, le da pie para resaltar la resonancia que tiene en ella las obras de dos autoras mexicanas: María del Alva y Guadalupe Dueñas.
La literatura me libera, por momentos breves, del estruendo, sobre todo del interno, y me transporta a galaxias cuya materia me trastoca la mente y el corazón. Sólo que la literatura escrita por mujeres me destierra de la dura cotidianidad y su eco se mantiene activo en mí conforme crezco.
El Día de las Escritoras, instaurado en 2016 en España y adoptado por el mundo, simboliza un paso gigante para aminorar la desigualdad literaria. A través de esta conmemoración se visibiliza el talento de ellas y se valora la huella que siguen acentuando desde la Antigüedad.
La fecha anual establecida para el homenaje es el lunes próximo a la celebración de Santa Teresa de Jesús (15 de octubre). En 2026 la conmemoración se llevó a cabo el 19 bajo el lema “Las amigas como forma de libertad”, en virtud del centenario del Lyceum Club Femenino, primer espacio cultural español fundado por mujeres de ese entonces —abocadas a distintas áreas de la cultura— con el objetivo de que su voz resonara en la vida intelectual.
Evolución literaria
Son tres las instituciones que se esfuerzan para que actualmente se realice el reconocimiento —exclusivo a la fecha mencionada— dedicado a las autoras relegadas y a las voces del presente. Estas son la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), la Asociación Clásicas y Modernas y la Biblioteca Nacional de España (BNE).

Es indudable que la participación de las mujeres en la producción literaria sigue al alza, pero al mismo tiempo el registro que se tiene al respecto es difícil de rastrear. Una discreta muestra de ello la sacó a la luz en 2023 el economista Joel Waldfogel, de la Universidad de Minnesota.
El autor desarrolló una investigación dedicada al progreso de la industria editorial, con la intención de conocer cómo se ha modificado la actuación de ambos géneros en la publicación de títulos literarios en los recientes 70 años.
El autor analizó referencias de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, Goodreads, Bookstat y Amazon, y encontró que el porcentaje de libros publicados escritos por mujeres creció del 20 % en la década de los setenta a más del 50 % durante el 2020. Este cambio generó que, en 2021, los títulos creados por ellas se vendieran más que los escritos por los hombres.
En México, la historia es diferente. El camino de la visibilización literaria de ellas lo trazan, en lo público, instituciones como la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), por medio de la Coordinación Nacional de Literatura; además de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Colegio de México (Colmex), entre otros.
En el ámbito independiente existen destacadas propuestas. Hace seis años, la autora Esther M. García fundó el Mapa de escritoras mexicanas contemporáneas, con ayuda de las redes sociales Twitter y Facebook. La intención central es dar a conocer el trabajo editorial de las creadoras nacionales que viven en el territorio o fuera de él.
El eco de dos autoras
Es una odisea elegir entre mis favoritas, sólo que este año quiero resaltar la resonancia que tienen en mí las obras de dos autoras mexicanas.
Se sabe que Guadalupe Dueñas, conocida como Mama Pita o Mampi, hizo hasta lo imposible por zafarse, en cualquiera que fuera la presentación, de la pregunta: ¿qué edad tienes? No le gustaba que ese dato se difundiera porque, además de estimarlo intrascendente, alimentaba el estigma cultural mundial de que la mujer debe ser valorada respecto a su edad.
Por ende, la fecha más cercana a su nacimiento que se tiene registrada es el 19 de octubre de 1907, en Guadalajara, Jalisco. Es curioso que su natalicio comparta fecha en 2026 con el Día de las Escritoras; aunque existe una distancia de 109 años.
Si bien Mampi difundió su arte por el mundo, lo cual valoro, un libro al que me fascina regresar es Guadalupe Dueñas / Artífice de la palabra (Gedimex, 2025), quinto tomo de la serie InSurrectAs, con edición, prólogo y notas de la investigadora Patricia Rosas Lopátegui (Tuxpan, Veracruz, 1954).
Esta obra contiene piezas inéditas, cartas, entrevistas y una selecta compilación fotográfica de la poeta, cuentista, guionista de televisión y promotora cultural. Es un libro valioso porque alberga textos elegantes y con muy buen sentido del humor, como el cuento metafórico “Digo yo como vaca”, perteneciente al ejemplar Tiene la noche un árbol (1958).

En la pieza breve autobiográfica, Guadalupe retrató con finura el lado más tenebroso de la humanidad, pero focalizado en cómo esa parte de la esencia humana —conformada por sentimientos, emociones, violencias, limitaciones, estereotipos— le afectó.
Es decir, habló de lo placentero y genial que sería haber sido integrante de un ganado, para despojarse de su condición natural o de las exigencias propias de sus entornos. “Si hubiera nacido vaca estaría contenta. Tendría un alma apacible y cuadrúpeda y unos ojos soñolientos”, escribió.
Por otra parte, durante algunos años coloqué en el librero Todo lo que no sabemos, de la novelista María del Alva (Monterrey, 1969). Según yo, deseaba encontrar el momento ideal (el cual no existe) para leer esta pieza espléndida y desgarradora dedicada al duelo interminable de cuatro niños que sufren el horroroso asesinato de su padre en los años setenta, y quienes son censurados por el profundo dolor familiar.
La también académica cuenta la trágica historia a través de la narración de cuatro personas. Se lee el testimonio de una figura que, en algunas ocasiones, es niña y, en otras, es adulta. Ella está decidida a hablar del suceso, respaldada por imágenes, información de los recuerdos que le pertenecen a su prima relacionados con su padre, y datos provenientes de la investigación.
Tiene además una presencia potente otro personaje femenino que vive las secuelas del cáncer; mientras recibe sus sesiones de quimioterapia, se le manifiesta, en diversos momentos, su padre asesinado hace más de cuatro décadas.
Con igual fortaleza, la voz del detective traza una ruta que pretende explicar cómo fue el homicidio del padre de familia, y ofrece, a los que decidan adentrarse al ejemplar, elementos como el reporte policial, la autopsia y una carta escrita a la viuda.
Así, el texto publicado en 2024 por Hachette Literatura, también presenta un recuento de sucesos perpetrados por integrantes de la guerrilla de la Liga Comunista 23 de septiembre. Pero, sobre todo, gracias a estas líneas, la autora grita lo que durante mucho tiempo fue silenciado. ![]()



