700 años de Dante: su influencia, su vigencia y las historias reales detrás de sus personajes

La figura y la obra de Dante Alighieri (Florencia 1265-Rávena 1321) están hoy en día más vivas que nunca y producen no sólo más estudios académicos que los de cualquier otro autor del canon internacional (incluidos gigantes como Cervantes o Shakespeare), sino también inspiración para una enorme cantidad y variedad de productos culturales. Dejamos aquí estos dos artículos que nos acercan justamente a su figura y obra: Juan Varela-Portas de Orduña nos habla de cómo la obra de Dante —de cuya muerte se cumplen 700 años en este 2021— sigue despertando una fascinación universal. Por otra parte, Laura Ingallinella nos explica el proyecto que emprendió con algunos de sus alumnos: contar las historias reales detrás de los personajes de la obra maestra de Dante.


Dante, siete siglos de literatura popular

Juan Varela-Portas de Orduña

Las dos preguntas más frecuentes que en este séptimo centenario nos están haciendo a quienes estudiamos a Dante son por qué se lee a Dante y por qué leer a Dante.

Las dos parten de la idea, sin duda correcta, de que la lectura de su obra, y especialmente de la Divina Comedia, es algo complejo que requiere un esfuerzo aparentemente contrario al superficial hedonismo que hoy en día debe tener, como parte del ocio y del consumo, la cultura.

Por eso asombra que una obra tan alejada de nuestra concepción del mundo, tan localista, tan intrincada filosóficamente y tan lingüísticamente difícil siga despertando una fascinación universal y teniendo millones de lectores urbi et orbe.

La Divina Comedia es cultura popular

A la primera pregunta respondería diciendo que la Divina comedia (y también, en menor medida, La vida nueva) es, en un primer nivel de construcción y de lectura, literatura popular.

Es decir, comparte elementos básicos con narraciones literarias, cinematográficas y de otros géneros (cómics, videojuegos, etc.) de la actual cultura popular, en las cuales, no por casualidad, está siendo abundantemente versionada en este siglo XXI: una potente creación de imágenes significativas (paisajes, gestos, escenas etc.); personajes de apabullante personalidad; conflictos psicológicos, éticos e ideológicos a la vez sencillos y complejos; momentos de intensa tensión narrativa; recursos de suspense, de perspectivismo, de reticencia…; esquemas narrativos arquetípicos (el viaje iniciático, la aventura, anábasis y catábasis, el retorno al paraíso, la función del maestro, etc.).

Nótese que los elementos que señalo son, ante todo, elementos narrativos y no líricos. Además, a todo ello, que influye sobre todo en quienes leen en traducción, hay que añadir una modulación sonora y rítmica variadísima e impresionante, y, sobre todo, un despliegue metafórico que a veces parece infinito.

Todas estas características hacen que quien lee y recrea la obra tenga un apoyo textual sólido para “colgar” en ella sus propias preocupaciones y obsesiones, de modo que tal implicación produzca un disfrute complejo, problemático, contradictorio y, por ello, más intenso.

¿Por qué leer a Dante?

La Divina comedia es un libro didáctico práctico, planteado, en un segundo nivel de construcción y de lectura, como un hondo ejercicio de conocimiento que obliga a quien lee a implicar, fusionadas, todas sus capacidades, desde las más sensitivas hasta las más intelectuales, con especial papel para la imaginación, porque en el periodo tardomedieval se la considera la parte del cuerpo que lo vincula a la mente y lo hace así capaz de pensar con conceptos abstractos.

Dante tiene la clara voluntad de producir efectos hoy diríamos sociales o psicosociales en el mundo, para mejorar a los individuos concretos y a la colectividad. Para eso crea un libro que nos plantea un viaje de estudios e iniciático como el del protagonista, un viaje de la lectura que nos irá no sólo enseñando sino también transformando, liberándolo primero (llevándolo a la salud, rectitud y libertad de su albedrío) e impulsándolo en el Paraíso más allá de los límites de lo propiamente humano (a lo heroico, lo abnegado, lo sacrificial… lo que apunta a un bien que va más allá del bien relativo personal).

Este viaje posible se fundamenta, por tanto, en un principio radicalmente ajeno a nuestra concepción del mundo actual, lo que aporta otra excelente razón para leerlo: hay una Verdad y un Bien absolutos, que van más allá del bien y la verdad relativos e inmediatos del individuo (el beneficio), con los cuales el ser humano perdió en tiempo inmemorial el contacto intuitivo directo que tenía pero de los cuales aún conserva en lo hondo de su psique un residuo natural y vivo que, gracias a ejemplos radicalmente heroicos como el de Cristo, puede recuperar, regenerar y convertirlo en guía de vida y comportamiento. A esa capacidad, Dante la llama amor.

Ello implica algo también muy ajeno a nuestras concepciones: que el cosmos, la naturaleza y las comunidades humanas constituyen un orden universal que tiene una lógica, un sentido, una coherencia, pues refleja, de manera más o menos directa, esa Verdad y ese Bien que lo constituyen. Como se ve, es una visión enormemente optimista, lo cual, teniendo en cuenta la dificilísima vida que tuvo Dante, resulta aún más admirable.

Ese viaje del protagonista y del lector o lectora a través del orden universal —de la oscuridad a la luz, de la neurosis a la inspiración, del mal al bien, de la potencia al acto— supone, por tanto y ante todo, una enorme confianza en el ser humano, en su capacidad para amar, para reconectarse con el orden universal, con la Verdad y el Bien, sanándose, liberándose e incluso deificándose.

Creo que este es el mayor mensaje que Dante quiere transmitir con la Divina Comedia —con los contenidos de la obra pero también con el propio acto de su escritura y lectura—: a pesar de todo lo que vemos y experimentamos, a pesar de nuestra tendencia a dejarnos arrastrar por deseos parciales, confusos, dañinos, a pesar de que nuestro deseo natural de Verdad y Bien se deja arrastrar por bienes y verdades parciales y engañosos, de modo que el amor degenera fácilmente en codicia material, en destructivas relaciones con la naturaleza, en manipulaciones y traiciones a nuestros prójimos, etc., a pesar de todo ello, el ser humano es por su propia naturaleza capaz de superar este estado y alcanzar la perfección de su naturaleza sensitivo-intelectual y por tanto la felicidad personal y política.

Dante dice explícitamente que su misión heroica, obsesiva, es la de sembrar esperanza en el mundo, y la esperanza en Dante —en el cristianismo— consiste en esperar con plena confianza —movido por un amor interior incomprensible—, lo que parece absolutamente imposible: la sanación, enderezamiento, liberación y deificación utópicas del ser humano.

Y creo que en estos tiempos desesperanzados, con el racismo, el odio, el autoritarismo y el fanatismo desbordando todo límite racional, con la crisis climática y medioambiental producida por el ser humano amenazando la civilización e incluso la especie, la semilla de esperanza que Dante siembra y cultiva con su obra es más necesaria que nunca.



Las historias reales detrás de los personajes de la obra maestra de Dante

Laura Ingallinella

Cuando Dante Alighieri murió hace 700 años, el 14 de septiembre de 1321, acababa de poner sus florituras finales en la Divina comedia, un poema monumental que inspiraría a los lectores y escritores durante siglos.

La obra sigue el viaje de un peregrino a través de los tres reinos del más allá cristiano: el infierno, el purgatorio y el paraíso.

En él se encuentra con una variedad de personajes, muchos de los cuales están basados en personas reales que Dante había conocido o de las que había escuchado.

Uno de ellos es una mujer llamada Sapia Salvani. Sapia se encuentra con Dante y su primer guía, Virgilio, en la segunda terraza del purgatorio.

Ella les cuenta a los dos cómo se selló su destino en la otra vida: cómo se paró en la ventana del castillo de su familia y, con las tropas reunidas en la distancia, rezó para que su propia ciudad, Siena, cayera.

En una ilustración del siglo XIV, Dante se acerca a Sapia, cuyos ojos han sido cosidos. / Bodleian Libraries – University of Oxford.

A pesar de su ventaja, los sieneses fueron masacrados, incluido el sobrino de Sapia, cuya cabeza fue exhibida por Siena en una pica.

Sapia, sin embargo, se sintió triunfante. Según Dante y los teólogos medievales, había sido víctima de uno de los siete vicios capitales, la invidia o envidia.

La representación de Sapia en la Divina Comedia está imbuida de implicaciones políticas, muchas de las cuales se reducen al hecho de que Dante culpó de la violencia de su tiempo a quienes se volvieron contra sus comunidades por arrogancia y codicia.

Pero la verdadera Sapia era incluso más interesante de lo que Dante quería hacerles creer.

De hecho, fuentes documentales revelan que era una filántropa comprometida: fundó junto a su marido un hospicio para los pobres en la Via Francigena, una ruta de peregrinaje a Roma.

Cinco años después de presenciar la caída de Siena, donó todos sus bienes a este hospicio.

Sapia es uno de los muchos personajes de la Divina comedia que merecen ser conocidos más allá, y no sólo por lo que Dante decidió decir sobre ellos en su poema.

Con mis alumnos de Wellesley College estoy reviviendo las historias reales detrás de los personajes de la obra maestra de Dante y poniéndolos a disposición de todos en Wikipedia.

Y fue especialmente importante para nosotros comenzar con sus personajes femeninos.

¿Por qué las mujeres?

Entre los 600 personajes que aparecen en la Divina comedia, las mujeres son las que tienen menos probabilidades de aparecer en el registro histórico.

Los autores medievales no sólo tendían a escribir relatos sesgados sobre la vida, los motivos y las aspiraciones de las mujeres, sino también a ignorarlas por completo.

Como resultado, la Divina comedia es a menudo la única fuente accesible de información sobre estas mujeres.

Al mismo tiempo, el modo en el que Dante aborda los personajes femeninos no está libre de misoginia.

Académicos como Victoria Kirkham, Marianne Shapiro y Teodolinda Barolini han demostrado que al autor le encantaba convertirlas en metáforas, desde doncellas piadosas hasta villanas capaces de poner de rodillas a las dinastías.

Por esta razón, las imágenes más completas de las mujeres de Dante han sido imprecisas.

Como investigadora, tienes suerte si logras encontrarte con un contemporáneo que apoyó o se basó en la reinvención enredada de Dante, o documentos en los que se menciona a la mujer como madre, esposa o hija.

IMAGEN2 — Un dibujo de Sandro Botticelli de Beatrice Portinari guiando a Dante por el paraíso.

Juntando las piezas en Wikipedia

Cuanto más me preguntaban mis alumnos sobre las mujeres del poema, más me cuestionaba: ¿y si encontráramos una manera de contarle a todo el mundo sus historias?

Así que me acerqué a Wiki Education, una organización sin fines de lucro que fomenta la colaboración entre la educación superior y Wikipedia, para preguntarle si se asociaría conmigo y con mis estudiantes. Y estuvo de acuerdo.

La receta detrás de las dos décadas de éxito de Wikipedia es su asombrosa simplicidad: una enciclopedia abierta, escrita y mantenida por una comunidad mundial de voluntarios que redactan, editan y supervisan su contenido gratuito.

El estatus de Wikipedia como trabajo colaborativo es una de sus mayores fortalezas, pero también es su mayor debilidad porque refleja las fallas sistémicas del mundo: la gran mayoría de los colaboradores de Wikipedia se identifican como hombres.

En 2014, solo el 15,5% de las biografías de Wikipedia en inglés eran sobre mujeres.

Para 2021, ese número había aumentado al 18,1%, pero eso fue después de más de seis años de esfuerzos sostenidos dirigidos a reforzar la representación femenina en Wikipedia mediante la creación de nuevas entradas y referencias académicas escritas por mujeres.

Cristóbal Rojas, Dante y Beatriz a orillas del Leteo (1889).

El conocimiento como incidencia

Para mis estudiantes, investigar y componer entradas de Wikipedia sobre los personajes de Dante fue también un apoyo a la causa.

Escribir para Wikipedia es diferente a escribir un ensayo. Debe ser imparcial, evitar florituras personales y respaldar siempre sus declaraciones con referencias externas.

En lugar de construir una postura, debe ofrecer a los lectores las herramientas para que generen la suya propia.

Y, sin embargo, el solo hecho de escribir una entrada en Wikipedia sobre una persona adelanta un mensaje claro: que vale la pena que su vida sea el centro de atención, en lugar de un nombre fácilmente olvidable en el trasfondo de una gran narrativa.

Esta elección es radical. Es una afirmación de que alguien tiene valor histórico más allá del hecho de que inspiró a un autor.

Perseguir este objetivo no estuvo exento de desafíos; puede ser difícil mantener el tono imparcial al contar historias de violencia y abuso.

Ese fue el caso de Ghisolabella Caccianemico, una joven de Bolonia vendida como esclava sexual por su hermano, Venèdico, que esperaba formar una alianza con un marqués vecino.

Dante les contó a sus lectores una “historia inmunda” que los indignaría. En él, Ghisolabella es una víctima silenciosa rodeada de hombres.

Sin embargo, convertimos a Ghisolabella en el tema de su historia, trazando la delgada línea entre dar un relato crudamente objetivo de la violencia que sufrió y preservar su dignidad.

“La relación extramarital de Ghisolabella con el marqués, aunque en contra de su voluntad, fue desastrosa para su estatus”, escribió mi estudiante, citando a eruditos de principios del siglo XX que examinaron los archivos de Bolonia en busca de pruebas sobre Ghisolabella.

“La inclusión de Dante de Ghisolabella”, añadió, “eterniza el pecado de Venèdico”.

Devolviéndole la jugada a Dante

La investigación de estas mujeres también se convirtió en una oportunidad para cambiar las opiniones personales de Dante.

Tomemos a Beatrice d’Este, una mujer noble a la que Dante critica por volver a casarse después de la muerte de su primer marido.

Dante estaba indignado por las viudas que se atrevieron a casarse de nuevo en lugar de permanecer siempre fieles a sus difuntos cónyuges.

Sin embargo, no todo el mundo estuvo de acuerdo con su difamación de Beatrice.

Para contar la historia de Beatrice, mi estudiante sólo necesitaba buscar en los lugares correctos, es decir, un artículo excepcional de Deborah W. Parker, quien puso en contexto el tratamiento que Dante dio a Beatrice.

Parker explica cómo Beatrice probablemente fue presionada para su segundo matrimonio y trató de negociar su lugar en un mundo que la sometió a calumnias.

Al tener los escudos familiares de sus dos maridos tallados uno al lado del otro en su tumba, hizo una declaración embarazosa sobre su identidad y lealtades.

Gracias a nuestro trabajo, además de Ghisolabella y Beatrice d’Este, ahora hay más de una docena de biografías de estas mujeres en Wikipedia: Alagia Fieschi, Cianghella della Tosa, Constanza de Sicilia, Cunizza da Romano, Gaia da Camino, Giovanna da Montefeltro , Gualdrada Berti, Juana de Gallura, Matelda, Nella Donati, Pia de ‘Tolomei, Piccarda Donati y Sapia Salvani.

Se unen a Beatrice Portinari y Francesca da Rimini, las únicas dos mujeres históricas de la Divina comedia que tenían entradas aceptables en Wikipedia antes de nuestro trabajo.

Como escribe la teórica feminista Sara Ahmed en Living a Feminist Life (“Viviendo una vida feminista”), “las citas pueden ser ‘ladrillos’ feministas: son los materiales con los que construimos nuestras viviendas”.

Así, ladrillo a ladrillo, con cada página, revisión o referencia agregada, los wikipedistas amplían nuestro conocimiento del pasado, centrando las historias en mujeres que el mundo ha “editado” durante mucho tiempo.

Juan Varela-Portas de Orduña.
Profesor titular. Área de Italiano., Universidad Complutense de Madrid.
Laura Ingallinella.
Investigadora de estudios italianos e inglés del Colegio Wellesley, Estados Unidos.

Fuente: The Conversation.

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