Las estaciones de la vida


Sin que se diera cuenta los años comenzaron a acumularse en sus ojos, que entonces fueron su estricto calendario. Los meses transcurrían en ellos literalmente como transcurren las estaciones en la vida: en la primavera, la intensidad de la mirada es cálida y renovada; en el verano, desnudan provocadoramente; las pestañas caen con sigilo en otoño y son gélidos, los ojos, en invierno. Tanta frialdad despliegan durante esta temporada que se convierte en un hombre solitario, huraño, desconfiado, aguerridamente deshabitado.


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