Niemölleriano (Falso brechtiano)


Primero confinaron a los niños, y yo no dije nada,
porque no era niño.
Luego confinaron a los estudiantes, y yo no dije nada,
porque no era estudiante.
Luego confinaron a los burócratas, y yo no dije nada,
porque no era burócrata.
Luego confinaron a los comerciantes, y yo no dije nada,
porque no era comerciante.
Luego confinaron a los trabajadores informales, y yo no dije nada,
porque no era trabajador informal.
Luego me confinaron a mí, y no había nadie en la calle para desconfinarme.

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