¿Al que madruga Dios lo ayuda?

El granjero mató al gallo, enloquecido de celos, porque estaba enamorado de la gallina…


El granjero mató al gallo, enloquecido de celos, porque estaba enamorado de la gallina, en un amor oscuro y atormentado, acto que, al serle revelado, causó una entontecida desesperación en su esposa, que mató, enloquecida de celos, a su marido luego de degollar, delante de él, a la gallina, porque, en el fondo de su escocida alma, amaba con inexplicable vehemencia al gallo que, sin saberlo, había sido el causante de la desgracia en esa apesadumbrada familia de abstrusos afectos, después de lo cual, en los linderos de aquellos espantosos crímenes pasionales, las personas se convencieron, y allí nadie pudo disuadirlas, de que no siempre al que madruga Dios lo ayuda.

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