Transgresiones Sonoras

Sesiones del Pescador: el jazz y el rock en 1971

Esta vez, en una doble sesión, viajamos a un año irrepetible para celebrar el 50 aniversario de algunas canciones y algunos discos, hoy ya convertidos en nuevos clásicos, provenientes tanto del rock como del jazz. Son dos listas de reproducción para saber cómo sonaba 1971.


I

Creo que coinciden conmigo: qué rápido pasó 2021. En un abrir y cerrar de ojos. ¿O será mi edad?

En fin. Se nos acaba 2021, y en este espacio sonoro no queremos despedir el año sin dejar de registrar —y sobre todo festejar— el 50 aniversario de algunas canciones y algunos discos emblemáticos provenientes del jazz y del rock.

Así es: las Sesiones del Pescador viajan al pasado, a 1971.

Aclaro: anteriormente, ya había hecho un ejercicio similar, revisionista: en 2018, nuestra mirada y nuestros oídos estuvieron enfocados en 1968 para conmemorar y celebrar al mismo tiempo aquel año vertiginoso, por momentos violento, pero sin duda utópico, mágico, psicodélico. El resultado: 68 canciones de 68 álbumes de 1968.

En 2019, por otra parte, fui más discreto, casi tacaño: 22 canciones para celebrar los 50 años de aquel irrepetible fin de semana llamado Festival Woodstock. Mientras que en 2020, por otro lado, el episodio 3 y el episodio 4 de las Sesiones del Pescador estuvieron dedicados al rock y al jazz, respectivamente, hechos en el año de 1970.

Para seguir con este ejercicio revisionista, y por obvias razones de tiempo —como ya dije: se nos acaba el año—, esta nueva entrega de las Sesiones del Pescador será doble episodio —es decir, dos listas de reproducción— para saber cómo sonaba 1971.

II

¿Fue 1971 el mejor año de álbumes de todos los tiempos?

Evidentemente, hay tantas opiniones como melómanos y “expertos” hay en el mundo.

Por ejemplo, si le preguntan a Apple ésta les dirá que sí lo es; o, al menos, en este mayo de 2021 estrenó una nueva serie documental que explora la música que le dio forma a la cultura y la política de ese año. Se llama 1971: The Year That Music Changed Everything (o sea, “1971: el año en que la música cambió todo”), y como todo documental sobre un periodo determinado de la música intenta ser provocativo, determinante, tajante: “Creamos el siglo XXI en 1971”, dice la voz de David Bowie al inicio de la serie.

Varios han dicho que 1965 fue el mejor año de la música, otros que 1966, unos más que 1968, algunos piensan que 1970 o que 1975… y así. Bueno, desde ya apuntemos 1971.

En 1971, las posibilidades eran ilimitadas: la era psicodélica no se había marchitado por completo; el rock progresivo se acercaba a su cúspide de popularidad; de la Motown seguía saliendo una música revolucionaria; mientras el movimiento folk-rock estaba en pleno vuelo. Por otro lado, el jazz seguía encontrando nuevos caminos.

Y aquí, en el jazz, hago la primera parada.

A pesar de la incertidumbre experimentada en tiempo real hace cinco décadas, hubo mucha interesante música en 1971 desde el planeta jazz, que hoy, 50 años después, continúa influyendo a las nuevas generaciones.

Como lo apunté en otros episodios: en una evolución permanente, y ya con casi todos los subgéneros inventados y establecidos —el bebop de los 40, el cool jazz de los 50 o el free jazz de lo 60—, el jazz de la década de los 70 se refugió sobre todo en la fusión.

Dicho esto, el episodio 11 de las Sesiones del Pescador no quiere abarcar la década de los 70, sino únicamente el año 1971.

En su imprescindible libro El jazz / De Nueva Orleans al jazz rock, Joachim E. Berendt escribe: si bien este decenio mostró al menos cinco tendencias, para el no especialista los 70 son básicamente “la década de la música de fusión o, como a menudo se le llama en Europa, del jazz rock. Pero, como ya hemos dicho, hubo muchos elementos, aparte del jazz y del rock, que se fusionaron en esta música” durante esos años.

Y sí: hablamos del desarrollo gradual de un nuevo tipo de músico que trasciende e integra jazz, rock y diversas culturas musicales.

Así que 1971 fue testigo de álbumes de jazz “tradicionales”, o que se movían por estilos establecidos —varios de ellos verdaderas joyas—, pero, también, por nuevos caminos. En ese sentido, la playlist para el episodio11 de las Sesiones del Pescador está compuesta por 75 temas extraídos de 75 discos que en este 2021 cumplen 50 años.

Aclaro: como en las pasadas listas de reproducción, me he guiado por la fecha de publicación y no de grabación; señalo esto ya que varios títulos contradicen fechas. En todos los casos, he cotejado en diversas fuentes el año de la publicación.

La lista de nombres marea, casi puro peso pesado aparece aquí: Keith Jarrett, Chick Corea, Freddie Hubbard, Bill Evans, Fela Kuti, Alice Coltrane, Pharoah Sanders, Stanley Turrentine, Quincy Jones, John Coltrane, Ornette Coleman, Miles Davis, Count Basie, Elis Regina, Herbie Hancock, Stan Getz, Herbie Mann, Gato Barbieri, Joe Zawinul, Hank Crawford, Mahavishnu Orchestra, Sun Ra and His Arkestra, George Benson, Weather Report, Jean-Luc Ponty, Gil Evans.

III

En cuanto al rock y sus satélites, el episodio 12 de las Sesiones del Pescador está compuesto por más de 150 canciones. La lista de protagonistas de aquellos 12 meses irrepetibles es absolutamente espectacular. Y sí: hablo tanto de grandes discos (es decir, como concepto; es decir, redondos), pero, también, hablo de grandes temas.

Si de canciones se trata, en 1971 Gil Scott-Heron hipnotizaba (y despertaba) a una nación con su poema “The revolution will not be televised”; Johnny Cash publicaba uno de sus más emblemáticos temas, “Man in black”; el stupid sexy Tom Jones “versionaba” a Paul Anka y su “She’s a lady”; Don McLean sacaba a la luz su más famosa balada, “American pie”, una canción con múltiples lecturas como versiones.

Si se trata de álbumes, al igual que en mil novecientos cincuenta y tantos, o al igual que en mil novecientos sesenta y tantos, en 1971 también se publicaron discos legendario e influyentes.

1971 fue testigo de Led Zeppelin IV —¿hace falta explicación?—; pero, asimismo, vio aparecer Blue de Joni Mitchell; What’s Going On, de Marvin Gaye; Who’s Next, de The Who; Tapestry, de Carole King; Aqualung, de Jethro Tull; Tago Mago, de Can; Just as I Am, de Bill Withers; Al Green Gets Next to You, de Al Green; o Sticky Fingers, de Rolling Stones, por sólo mencionar (arbitrariamente) algunos.

El año 1971 vio crecer y consagrase al rock progresivo, con Jethro Tull y Yes a la cabeza (al menos en ese año), y detrás de ellos Egg, Emerson, Lake & Palmer, Genesis, Focus, Le Orme, Uriah Heep, Van Der Graaf Generator o (los también psicodélicos) Gong.

Por otro lado, el heavy metal y el hard rock seguían expandiéndose; entre otros, ahí estaban Black Sabbath, Deep Purple, Mountain, Cactus o los debutantes Budgie, mientras que los Flower Travellin’ Band demostraban que en Japón también sabían armar los guitarrazos y la psicodelia.

1971 fue sorpresivo en muchos sentidos. Por ejemplo, vio a una difunta llegar a los primeros lugares: Janis Joplin. Jimi Hendrix, cual Lázaro, salía de la tumba con su primer disco póstumo. Además, The Doors publicaba su último disco con la voz Jim Morrison.

Y no sólo eso.

Hoy, las colaboraciones entre artistas están de moda en la industria musical —pues existe un público cautivo-consumista para esto—, pero en su momento éstas eran verdaderamente sorpresivas. En 1971 vimos al gran John Lee Hooker hacer mancuerna con Canned Heat. Por otra parte, el genial Ennio Morricone y Joan Baez grababan la poderosa, descarnada y reivindicativa “Here’s to you” (para la película Sacco e Vanzetti, de Giuliano Montaldo).

¿Más nombres de aquel irrepetible año?

En 1971, el genial John Prine se presentaba oficialmente; J.J. Cale se volvía solista (para bien de él y de todos nosotros); Alice Cooper se adaptaba a los nuevos tiempos; T. Rex (o sea, Marc Bolan) se reinventaba; Rod Stewart demostraba que sí sabía hacer buenos discos; David Bowie empezaba a editar grandes álbumes mientras seguía buscando su sonido (y buscándose a sí mismo); Isaac Hayes continuaba innovando y revolucionando la música negra —si no me cree, pregúntenle a Portishead y Tricky—; el melancólico Nick Drake publicaba su melancólico segundo disco; Freddie King (uno de los guitarristas más grandes de todos los tiempos) mantenía sus poderes intactos; John Lee Hooker publicaba un álbum “normal”, pero, por dios, hablamos de John Lee Hooker.

En 1971, Leonard Cohen nos presentaba sus canciones de amor y odio; el ahora exmarginal Sixto Rodríguez publicaba su (hermoso) segundo disco; James Brown seguía con su irrefutable reinado; James Taylor continuaba escribiendo grandes canciones; y Bob Marley & The Wailers oficialmente eran un fenómeno global.

En 1971, se consagraron y siguieron demostrando su calidad gente como John Lennon, Ike & Tina Turner, Chuck Berry, B.B. King, Sly & The Family Stone, The Kinks, Cat Stevens (hoy Yusuf), Shuggie Otis, The Flying Burrito Brothers, Nina Simone, Lightnin’ Hopkins, King Crimson, The Temptations, Curtis Mayfield, Stevie Wonder, Funkadelic, Edwin Starr, Santana, War, Dr. John, The Last Poets, Bonnie Raitt, Traffic o Badfinger… ¡Uf!

¿Fue 1971 el mejor año de álbumes de todos los tiempos? Mmm… Guardaremos ese debate para otro momento (o tal vez para otra lista). Lo único claro que podemos decir es que 1971 fue muchas cosas, menos un año aburrido. Al menos, hablando de música…

Nos leemos hasta el siguiente año. A todos, lo mejor para 2022.

Escucha Sesiones del Pescador, episodio 11 (jazz):

Escucha Sesiones del Pescador, episodio 12 (rock):

Vía Spotify:

Vía Apple Music:

Texto publicado originalmente en Aristegui Noticias.

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