¿Ha pasado Wikipedia de ser una maldición al gran milagro del conocimiento?

Si existe un proyecto en internet que conserva los valores que llevaron a la creación de la World Wide Web (www) hace 31 años, probablemente este sea la Wikipedia, fundada por Jimmy Wales hace 20 años con el objetivo de abarcar todo el conocimiento humano y ponerlo al alcance de todo el mundo de forma gratuita. En su vigésimo aniversario, la gran enciclopedia en red contiene más de 55 millones de artículos en 317 idiomas y es leída 8 000 veces por segundo. La visitan más de 1 000 millones de personas al mes. Hoy, a 20 años de su creación, la plataforma se ha convertido en un lugar de referencia en el entorno académico y una forma diferente de acceder al conocimiento. Sin embargo, ¿estamos enseñando a los estudiantes a usarla?, se preguntan aquí Tomas Saorín y Florencia Claes…


Tomas Saorín / Florencia Claes


Algunas de las cosas que razonablemente pensábamos resulta que a lo mejor son al revés. A lo mejor la tolerancia es la pasión de los inquisidores y la ignorancia es la fuerza. El caso es que cada vez que los medios se preguntan por Wikipedia tienden a hacer las preguntas equivocadas. ¿Es Wikipedia fiable? ¿Qué calidad tienen los artículos de Wikipedia?

Y aquí podríamos, en unas pocas palabras, recordarnos que esa enciclopedia en línea que tenemos al alcance de la mano y al precio que queremos pagar por ella resulta ser un “milagro imprevisto” y un ecosistema delicado pero que nos sorprende con 20 años de resistencia llena de respuestas a preguntas que nadie se había hecho.

Por arriba, Wikipedia es algo en el fondo convencional, una enciclopedia, la página que el usuario experimenta, encuentra y lee. Pero, por detrás, hay un proceso basado en una idea innovadora, la “confianza radical” que pone en marcha los incentivos intangibles para que muchas personas creen y editen.

Wikipedia es un contenido y una comunidad. Además de información relevante para la red, es un monumental experimento de producción de un cierto tipo de conocimiento, cultivado a mano, con la humildad y convicción del artesano.

Sin ayuda de instituciones educativas y culturales

Wikipedia se ha hecho sin el diseño ni la participación de las instituciones educativas y culturales en las que habíamos confiado. Mientras algunos académicos se ajustaban el nudo de la pajarita, miles de irregulares, donando su excedente cognitivo, estaban cambiando las reglas de las enciclopedias, del aprendizaje y del conocimiento compartido.

Para este exhorto tomamos prestada la fórmula que ingenió Umberto Eco en su artículo de 1974 sobre la televisión, en el que nos ponía ante el espejo de la responsabilidad individual del espectador en la construcción de un universo televisivo degradado y abogaba por una guerra de guerrillas.

Algo así ocurrió con la Wikipedia. Si nadie desde el poder constituido venía a hacerlo, si los derechos de autor impedían reutilizar para el bien común el conocimiento que ya estaba sistematizado en obras de referencia solventes, pues habría que empezarlo desde cero, como en la edad media, aunque se tarde unos años.

Total, en lugar de estar colocado en un monasterio copiando a mano el legado cultural del mundo antiguo, está uno echando un rato una noche en la que no ha conseguido quedar por Tinder escribiendo con placer sobre un asunto por el que siente entusiasmo, y hasta luego cocodrilo, que donde yo lo dejo vendrá otro a continuarlo.

Prohibido usar Wikipedia

El discurso más frecuente en la enseñanza se resume en “prohibido usar Wikipedia”. En ella se encarnan todos los males de las tareas mal realizadas, trabajos sin investigación bibliográfica, plagio, textos hechos de remiendos y un largo etcétera.

Sin embargo, ningún docente se encontraría cómodo diciendo “prohibido usar una enciclopedia”. Tampoco haciendo autocrítica de por qué enseñamos tan poco el uso de las fuentes de información adecuadas para contextualizar un tema, que es el lugar que ocupan las enciclopedias generalistas y especializadas en la cadena trófica del proceso de investigación.

Pero lo bonito está al otro lado, cuando en el marco de la enseñanza formal se introducen actividades para escribir y usar Wikipedia. Las iniciativas de educación impulsadas por la Fundación Wikimedia, WikiEdu, y otras organizaciones aglutinan esta vertiente de conectar la enseñanza formal con la aventura de aprender haciendo la Wikipedia.

Ahí se produce una transformación reveladora. Cuando un grupo de estudiantes recibe el encargo de mejorar un artículo sobre un tema de su especialidad o interés, se coloca en un laboratorio real de alfabetización informacional.

Aquí encuentra sentido e incentivos para realizar una escritura objetiva, cuidadosa en la realización de afirmaciones que han de estar sustentadas en citas de fuentes fiables. Porque está aportando contenido a un sitio web que será consultado en un futuro por miles de personas.

Ya no es un trabajo de aula invisible, circunscrito a la evaluación del profesor. Se trata de un trabajo con repercusiones del que hacerse responsable. Sobre él se aplicarán las exigentes normas de estilo, cita, verificabilidad y punto de vista neutral que la comunidad de wikipedistas se encarga de hacer cumplir. Los contenidos no surgen solos ni aislados, sino fruto de una dinámica editorial sostenida por personas, la comunidad.

Un sugerente estudio, liderado por Eduard Aibar, concluyó que el profesorado cree que sus colegas valoran negativamente la Wikipedia. Entonces, ¿es que usamos Wikipedia en la intimidad? ¿Existe sentimiento de culpa y solo se sale del armario a partir del momento en que un miembro de prestigio del equipo docente o de investigación asume públicamente que Wikipedia es una fuente de valor?

Wikipedia hace años que se ha convertido en objeto de investigación, en un nuevo continente del que cartografiar sus accidentes, su fauna, flora y costumbres, y está permitiendo generar un amplio corpus de investigaciones académicas desde casi todas las áreas de conocimiento.

Creció de espaldas a la Universidad

Nadie en las altas esferas se planteará que mejorar Wikipedia también puntúa en esos anhelados sexenios de transferencia ¿o sí? O que ostentar una biografía nos acercará a una mayor visibilidad científica. Wikipedia ha crecido a espaldas de la universidad, como un hijo no reconocido, un vigoroso fruto del amor.

Conviene que aquellos que poseen un conocimiento especializado y están en la tarea de extenderlo y compartirlo se impliquen aportando su capacidad para crear una mejor enciclopedia y entiendan cómo y por qué se hace precisamente así, entre todos. El conocimiento es contagioso, y la enciclopedia es un buen foco de transmisión.

Tomas Saorín. Coordinador del grado en Gestión de información y contenidos digitales, Universidad de Murcia.
Florencia Claes. Profesora de Periodismo Multimedia, Universidad Rey Juan Carlos.

Fuente: The Conversation.

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