Accidentes benéficos


Luego de ducharse, todavía desnudo, dio una larga fumada, expulsando con violencia el humo de su boca, que fue a dar contra el espejo, que se cuarteó con estrépito, cayendo una esquirla directamente en el pie, que empezó a sangrar levemente, lo que hizo jurar al hombre, porque bajó su mirada al sentir el ardor, no caminar jamás desnudo, ni un día más, con las uñas tan largas de los pies.

          Moraleja: hay accidentes que suscitan beneficios a la humanidad.


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