Rimbaudiano

(Lamentos de un “intelectual” neoliberal)


Ayer, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todas las instituciones, donde corrían todos los subsidios.
Una noche, senté a la Secretaría de Cultura en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié.
Me armé contra la austeridad.
Ataqué. ¡Oh calumnias, oh mentiras, oh inquina, a vosotras les fue confiada mi ruindad!


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