Entrada y salida

Limitaciones culturales


Cuando llegó a la mitad del tercer libro, un poco antes de que acabara el año, lo cerró de golpe radiante de júbilo. Democrático, se cernía a las estadísticas oficiales: despreciaba a todos aquellos mexicanos envanecidos que se querían salir de las cifras instituidas a partir del comportamiento de la masividad nacional: ¡nadie, según la encuesta registrada en el país, leía al año más de tres libros!

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top button