Entrada y Salida

La última infidelidad


El hombre la tomó de la cintura, atrayéndola hacia sí, para decirle que ya no soportaría una sola más de sus infidelidades, pero la hermosa mujer, sincera con su esposo, le dijo que esa noche no podía dejar plantado a ese hombre que la pretendió durante casi tres meses.

—Permíteme la última de las últimas, ¿sí, cariño?

Y el marido no pudo negarse a semejante petición tras la promesa de su bella mujer de hacer con él la réplica de lo que le haría al otro hombre esta misma noche.

La vio irse, sinuosa y escotada, pensando en las delicias corporales que le esperaban… a él la siguiente noche.


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