Infieles


Se amaron con ímpetu inquebrantable toda la noche. En la mañana discutieron airadamente. En la tarde se reconciliaron. Y en la madrugada decidieron romper en definitiva su relación. Al día siguiente ambos, por separado, eran consolados por sus respectivos amantes, luego de lo cual partieron, los amantes, en busca de sus parejas, que en ese momento se despedían a su vez de sus amantes, que partían a consolar a sus amantes, que habían finalizado, inesperadamente, sus respectivas relaciones con sus parejas ante el intempestivo descubrimiento de sus mutuas infidelidades.


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