Sortilegios en la penumbra

Quiero oír en tu voz las voces de los amantes arrepentidos…


Háblame de muchedumbres, de señoríos fragmentados, de siluetas en el olvido, de mares disecados. Quiero oír de destierros, de lumbres que no queman, de circos clandestinos, de sortilegios en la penumbra. Háblame de tus vergüenzas, de tus noches de armiño, de los cantos susurrados en las iglesias clausuradas. Quiero oír en tu voz las voces de los amantes arrepentidos, los gritos de los gozos de las enmudecidas sirenas. Háblame de provocaciones en susurros, de enfermedades del fin del mundo, háblame de tu serena calidez al no mirarme en los inmoderados abrazos de tus ardorosas madrugadas con una nueva compañía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *