El matemático historiador

Estaba tan aburrido de dar la misma materia todos los días, que aquella mañana decidió ofrecer una distinta clase…


Estaba tan aburrido de dar la misma materia todos los días que, para salir de la rutina magisterial, el profesor de matemáticas aquella mañana decidió ofrecer una clase de historia.

La cátedra giró en torno a la Decena Trágica, pero al final de la sesión los estudiantes quedaron desconcertados (por no decir verdaderamente angustiados) con la tarea, pues debían contestar, para la clase del día siguiente, cuántos combatientes fallecieron, cuántas botellas de licor bebía diariamente Victoriano Huerta, cuántos años tenía Francisco I. Madero en el momento de su ejecución, cuántas calles distanciaban a la Ciudadela del Zócalo, cuántos metros cuadrados medía el campo de batalla, cuál era el número de contingentes que poseía tanto la División del Norte como los agremiados de Emiliano Zapata, cuántas horas llevaba ya en el exilio Porfirio Díaz, cuántos contendían en el bando de Bernardo Reyes, qué cifra superior guardaba José María Pino Suárez en proporción a la edad del también asesinado hermano del presidente, cuántos kilómetros de vías de ferrocarril presentaba el país justo el 22 de febrero de 1913, cuál era el resultado de multiplicar las semanas que faltaban para el alzamiento carrancista con los meses que le restaban de vida al usurpador alcohólico, qué se obtendría al dividir los años de nacimiento de doña Margarita Maza y de María Fabiana Sebastiana Carmen Romero Rubio, quién de los muertos era un destacado algebrista…

Etcétera.

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