Rubem Fonseca: La literatura revela la naturaleza humana en su complejidad

¿El ser humano necesita de la literatura?, ¿tiene algún otro valor que no sea el del entretenimiento?, ¿realmente aprendemos algo de ella?, se preguntaba el escritor brasileño.


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La muerte de Rubem Fonseca (1925-2020), a los 94 años, acaecida el miércoles 15 de abril de 2020, fue lamentada y llorada en diversos territorios del mundo. Y no era para menos: Fonseca fue jerarca de la literatura brasileña y un titán de la literatura universal.

En un comentario en su cuenta de Facebook, el escritor y editor Martín Solares escribió: “Dejen todo lo que están haciendo y cierren los ojos por un momento: murió uno de los más grandes escritores que cabía imaginar. Fue cuentista, novelista, guionista, ensayista. Renovó la novela negra en el continente americano. Adiós al Jefe Absoluto, don Rubem Fonseca”.

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En 2004, la institución cultural cubana Casa de las Américas le rindió un homenaje al escritor brasileño; los organizadores apuntaban: “Dedicar una Semana de Autor a Rubem Fonseca significa no sólo reconocer a uno de los grandes nombres de la literatura continental, sino también agradecer a quien ha sido jurado de nuestro Premio Literario en dos ocasiones y colaborador habitual de la revista Casa de las Américas”.

En aquella ocasión, justamente la revista Casa de las Américas registró en sus páginas la celebración literaria. Fundada en 1960 como órgano difusor de dicha institución cultural, en su número 239 (año 2005) publicó varios de los textos leídos en aquella reunión, entre ellos el del propio escritor brasileño.

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Por su importancia y pertinencia, reproducimos las palabras de Rubem Fonseca para la inauguración de la Semana de Autor, que fue celebrada en Casa de las Américas en 2004:

Queridos amigos, estoy muy feliz de estar aquí, recibiendo este reconocimiento de parte de ustedes.

Es la tercera vez que vengo a Cuba, las dos primeras veces vine como jurado del Premio Casa de las Américas. Y cada visita me dejó con más ganas de regresar a este país. Siempre he tenido una gran admiración por Cuba y su gente. La cultura cubana es de una riqueza admirable, especialmente su literatura y su música.

En cuanto al pueblo cubano, gentil, acogedor, generoso. Hace sentir bien al extranjero, como si estuviese en su país, en su propia casa.

Estamos aquí celebrando una Semana literaria. ¿Será que, de verdad, la literatura continúa siendo así, tan importante, en una época en que la moderna tecnología digital domina al mundo? ¿Si viviésemos en un mundo sin literatura, aprendiendo sólo ciencias y tecnología, seríamos mejores personas? ¿La raza humana necesita de la literatura? ¿Tiene la literatura algún otro valor que no sea el del entretenimiento? ¿Las personas realmente aprendemos algo de la literatura?

Existe una tendencia que asegura que la literatura, a diferencia de las ciencias sociales, no tiene nada que enseñarnos. ¿Es esto verdad? Ya leí ensayos sobre la muerte de la novela, diciendo que el cuento murió, que la poesía murió.

¿Qué significa todo esto? Está claro que aparentemente la literatura no tiene una utilidad práctica directa. Pero tiene una ventaja sobre la ciencia y sobre cualquier otro tipo de conocimiento: el de revelar la naturaleza humana en su complejidad. La lectura ayuda a desarrollar la propia creatividad y la capacidad conectiva. La literatura permite un mejor conocimiento de sí mismo y de los otros, a través de la experiencia vicaria de personas de mundos y épocas diferentes. De esa manera, por ella se superan las fronteras y los siglos.

No es gratuito el interés que Freud sentía por la literatura, y en particular por los clásicos, específicamente por los griegos. Hay una relación directa entre la literatura y el arte del lenguaje y el psicoanálisis.

La literatura tiene un valor trascendente. No sólo los historiadores sino todos los estudiosos de las ciencias sociales en general, tienen mucho que aprender con la literatura. Engels dijo que aprendió más sobre la Francia del siglo XIX —una época de ascensión de la burguesía— que leyendo a todos los historiadores y demás especialistas en las ciencias sociales que escribieron sobre la época.

Además de la poesía y la ficción —cuento y novela— el teatro también puede ser incluido como literatura. También la ópera, las letras de las canciones, y también el cine, si no pueden, en rigor, ser literatura, son, sí, un subproducto. Pues la literatura puede ser definida como la exploración de las verdades universales y del ser humano, a través del lenguaje escrito o representado, algo relevante para la experiencia humana.

Para finalizar, me gustaría citar una frase del discurso de William Faulkner —acerca del poeta, del escritor— al aceptar y recibir el Premio Nobel: “Es su privilegio ayudar al ser humano a resistir, recordándole el valor y la honra y la esperanza y el orgullo y la compasión y la piedad y el sacrificio que han sido la gloria de su pasado. La voz del poeta no necesita ser meramente el registro del ser humano, puede ser uno de los puntales, de los pilares que lo ayuden a resistir, a prevalecer”.

Aquí puedes leer “Ella, un cuento de Rubem Fonseca.

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